Los recuerdos se retuercen en mi piel y me queman. Mis ideas están solamente iluminadas por la suave luz morada de la vieja lámpara de lava de mi padre rescatada del desván para una ocasión especial. Sara me ha planchado el pelo y me ha enseñado a usar el eye-liner y me ha recomendado un bonito pintalabios rojo que me hace parecer más pálida, más morena y más femenina, al parecer. Me he mirado al espejo con toda la parafernalia, con mi vestido y el collar de mi madre y el pelo perfectamente alisado, me he mirado y me he parecido preciosa. Durante unos instantes he pensado que es bonito morirse así; inútil pero bella.
Inútil pero bella, sola, preciosa, perfecta. Sin futuro pero con un pasado que golpea mi sien y me produce unas terribles náuseas y puede que no, pero yo quiero pensar que son los recuerdos y los remordimientos los que me duelen y no el hecho de que me muero y de que mañana no podré respirar el aire helado de Noviembre por mi ventana. Y eso me asusta. Las consecuencias me asustan; las vidas de las que he sido participe y que ahora van a avanzar sin mi ¿Y dónde está el vacío y la necesidad? ¿Existen? ¿Alguien va a leerme o va a importarle que yo ya no esté? Nunca me he sentido importante y no he querido ser alguien destacable, pero hoy si. Hoy quiero saber que mañana alguien llorará porque no estaré nunca más en clase sentada a su lado riéndonos de los gestos del profesor de lengua porque aunque no sean nada especial a nosotras nos hacen mucha gracia, muchísima. Quiero que cuando ellos crucen el umbral de esta puerta se sientan terriblemente heridos, vacíos y a mi lado, dónde quiera que esté. Y que los petas que se fumen en el bosque que hay d mi casa coloquen de recuerdos más que de THC. Quiero que alguien se arrepienta de no haber aparecido a tiempo para quedarse con mi último aliento...
Hoy es mi noche, mi gran noche, la noche de mis caprichos sin cumplir y de mis deseos echados a perder en la inmensa nada que supone para mi existir en una noche de 31 de Octubre. Octubre escrito siempre con su inicial en mayúscula, porque este mes es mi mes mi Octubre. Lo he personificado para que sea testigo de como me apago. Y ahora Octubre me dice que no tiene sentido que escriba.
Y tiene razón.
Estas son mis últimas líneas, mi última confesión, mi último piti. Tengo en la mesa un vaso, mi último black devil y un mechero. Todo está listo, también el veneno. Porque eso es lo que pienso beberme nada más suene la alarma que indica que son las 00.00; Veneno. Solo porque de esta manera será rápido, limpio e indoloro. No quiero que me duela ni quiero saber hasta que hora puedo mantener estas energías casi sobrehumanas y yo ya estoy cansada. Son las 23.56, lo justo para una última canción, la primera que suene, un cigarro y todo habrá tocado fondo.
"Gracias por leerme, por haber existido y haber sido participe de mi historia. Mi nombre es Marina y esto ha sido todo por hoy y por siempre."
¿Fin?
No hay comentarios:
Publicar un comentario