Este viernes voy a ir a visitar a los terminales y estoy asustada. Ayer llamó el doctor diciéndome que ese día esperaban mi visita, por eso estoy así. Estoy crispada, cansada, acojonada, triste y más moribunda de lo que podía llegar a imaginarme. Ya es 17 y estoy realmente mermada, me canso con facilidad y mi mayor placer es esconderme bajo las mantas con un buen libro. Hoy ni si quiera he visto a Laura, no he salido a fumar con Tom. No quiero tener que contarle a nadie que mi cuerpo pide a gritos una vida que no puedo darle. Parezco una jodida rata moribunda y cobardica. Tengo miedo a vivir demasiado y dejar de ser capaz de querer morirme. No tengo ganas de escribir, ni de sentir, ni de nada. En un rato llamará Laura y me dirá que mañana vamos a ir a la manifestación me guste o no. El problema es que sigo pensando demasiado en todo; el dolor me hace pensar, el miedo me hace pensar. Si solo hiciera por hacer y por vivir no tendría problemas de pasarme las tardes muertas en casa. Creo que estoy enloqueciendo, creo que definitivamente no estoy en mis cabales.
Algo está pasando;
Over thinking.
No voy a poner excusas. Voy a dejarme arrastrar por ella y por los que vendrán con nosotros. No tengo ninguna otra opción, en realidad. No voy a hacerme de rogar, quiero ir y retomar un rato las riendas de mi libertad, de mis pensamientos y de mi vida. Ahora mi cuerpo es mío y de la puta enfermedad, la victoria es suya, pero no va a conseguir anularme. No tan fácilmente.
Ojalá estuviera lloviendo ahora. Cuando llueve se piensa mejor.
Suena el teléfono. Es ella.
"Deja tu mente, vuelve a los sentidos."
.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario